lunes, 11 de febrero de 2013

Una Dieta para estar perfecto el día de tu Boda








Ahora que se va acercando el gran día, deseáis que todo salga perfecto. Es importante que lleguéis sintiéndoos bien, seguros y guapos, pero aún lo es más estar sanos.

La alimentación es una prioridad en todos los momentos de nuestras vidas, pero cuidarla en los meses previos a vuestra boda tiene una ventaja adicional. Y es que comer bien va a reflejarse directamente en vuestro aspecto y en la energía que vais a transmitir ese día y el tiempo de después.

Como en todo lo demás de vuestra boda, en la alimentación también se necesita una preparación anticipada, y para ello, os proponemos algunas ideas a seguir. ¡Estáis a tiempo!

Una piel bien alimentada es una piel joven y sana

Si queréis que vuestra piel luzca sana, necesitáis aportar vitaminas y minerales específicos a través de la alimentación, ya que nuestro organismo no los produce por sí mismo. Así, para mantener y desarrollar la piel, actúan vitaminas como la A, E, C y B; y minerales como el selenio, hierro, zinc y azufre.

¿De dónde obtener estos nutrientes?

Los frutos secos, por ejemplo, son fuente de minerales como el hierro y el zinc, y podéis tomarlos con una frecuencia de 2-3 puñados a la semana, tanto entre horas como formando parte de platos como ensaladas, pollo asado o pescados. Además son ricos en vitamina E, como el aceite de oliva, que debe estar presente en nuestra alimentación diaria, en cantidades moderadas sobre todo si os interesa cuidar las calorías. Por otro lado, todas las frutas y verduras nos aportan antioxidantes, pero sobre todo aquellas con colores rojos, anaranjados o morados: cítricos, fresas, zanahoria, pimiento, tomate, arándanos, berenjena, etc., serán opciones geniales para incluir en vuestros platos o postres.

También debéis evitar hacer dietas muy bajas en calorías o desequilibradas, ya que pueden producirse déficits de micronutrientes que harían estragos en el aspecto exterior de la dermis. Además, una buena hidratación aportando de 1.5 a 2 litros de agua al día, y la práctica habitual de ejercicio físico, contribuyen al buen aspecto de vuestra piel. Brillará y se verá saludable.

Tener un pelo y unas uñas sanos reflejan una nutrición equilibrada

En el pelo y las uñas se observa con facilidad si llevas una buena nutrición. Ambos están formados por queratina, una proteína que se crea a base de algunos minerales y vitaminas, como por ejemplo, el calcio, el zinc, el hierro y el yodo; vitaminas del grupo B y la vitamina A.

¿En qué alimentos se pueden encontrar?
Las legumbres representan una fuente importante de algunos de estos nutrientes, así que tomarlas 2-3 veces a la semana es una frecuencia adecuada. Te recomendamos también que añadas a tus yogures una cucharada de levadura de cerveza, que aporta vitaminas del grupo B. Los pescados y los cereales integrales son ricos en calcio y zinc, así que no olvides incluirlos en tu dieta semanal. El tomate, el pimiento o la calabaza te aportan vitamina A.
Es importante llevar una dieta con mayor proporción de alimentos de origen vegetal, y que además sea rica en grasa insaturada propia de los frutos secos, el pescado y el aceite de oliva.

Como veis, para mantener una piel sana y para conservar un cabello y unas uñas bonitas, el patrón de dieta mediterránea se asemeja bastante a las necesidades nutricionales. ¡Así que ya sabéis qué debéis tener en la nevera!

Y si queréis perder peso…


Si vuestro objetivo, además de alimentaros bien, es reducir peso, éste es un buen momento, porque tenéis una motivación clara y eso os ayudará a conseguirlo.

Pensad en perder peso de forma saludable y gradual, evitando grandes bajadas en poco tiempo. Una dieta desequilibrada, en la que falten alimentos y se pierda peso muy rápido no es recomendable. Con este tipo de dietas se pierde una proporción importante de masa muscular, en lugar de perder grasa, que es lo que nos interesa por salud.  Cuando se pierde grasa, no sólo se gana salud, sino que además se refleja rápidamente en el volumen.

Además, una dieta no saludable, con la que se pierde masa muscular, afecta tanto al gasto metabólico como al aspecto exterior, ya que una pérdida de músculo puede dar lugar a un rostro, brazos, o piernas desmejoradas y poco definidas.

Por el contrario, una dieta equilibrada os hará perder peso con salud e incorporaréis unos hábitos saludables que os acompañarán a partir de ahora en vuestro nuevo proyecto. No dudéis en pedir ayuda a un profesional, para que evalúe vuestra alimentación y diseñe un plan nutricional personalizado para vuestras circunstancias.

Esto también es cosa de dos…

Habéis notado que hablamos siempre de los dos. ¿Por qué no? No negaremos que la novia ese día brilla con más fuerza, pero ambos podéis necesitar una orientación nutricional para la nueva fase que vais a iniciar.

Una buena alimentación os aportará la energía y todos los nutrientes necesarios para llevar con energía y buen humor la intensidad de los preparativos así como el gran día.

¡Animaos a cuidaros en pareja! Compartiréis algo especial y siempre es más fácil cuando se hace entre dos.

Yo quiero apuntarme…

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Fuente: Medicadiet

miércoles, 23 de enero de 2013

Alimentación en el Embarazo

 




Hoy en día, nadie duda de que una alimentación equilibrada sea fundamental para el buen transcurso del embarazo. Sin embargo, muchas veces no se tiene claro cuáles son las necesidades nutricionales de la mujer embarazada, y esta se deja llevar por los mitos y errores que rodean las recomendaciones alimentarias de la mujer gestante.

No es verdad que en esta etapa se deba “comer por dos”, o que sean necesarios suplementos de algunos nutrientes. Lo que sí es cierto es que la buena alimentación de la madre gestante puede prevenir partos prematuros e incluso problemas en el desarrollo del recién nacido, como el bajo peso al nacer, y aumentar la resistencia del bebe a las infecciones.

Además, un buen estado nutricional inicial de la embarazada va a ser fundamental y de suma importancia para el correcto desarrollo del embarazo.

OBJETIVOS EN LA ALIMENTACIÓN DE LA MUJER EMBARAZADA:

El embarazo es una etapa complicada desde el punto de vista nutricional, ya que las necesidades de nutrientes son elevadas y no siempre son fáciles de cubrir.

Los objetivos de la alimentación en esta etapa deben ser:
  • Cubrir las necesidades nutritivas propias de la mujer
  • Satisfacer las exigencias nutritivas debidas al crecimiento fetal
  • Preparar al organismo materno para afrontar mejor el parto
  • Asegurar una reserva de grasa para promover la producción de leche en la futura lactancia


NECESIDADES NUTRITIVAS DURANTE EL EMBARAZO:

La gestación es una etapa de muchos cambios fisiológicos, y es por esto que la necesidad de nutrientes en cada etapa del embarazo va a ser específica dependiendo de los cambios que suceden en el cuerpo de la madre.

El cambio más visual es el aumento de peso, por lo que es aconsejable que la mujer tenga un peso adecuado antes del embarazo, puesto que durante la gestación es normal que engorde de 9 a 12 Kg.

Sin embargo no es el único cambio que sucede:
  • Adaptaciones del metabolismo: El metabolismo basal de la mujer gestante disminuye al comienzo del embarazo, con el fin de producir un acúmulo de grasas que se usará a demanda del feto. Por lo que, aunque se siga realizando la misma actividad diaria, el cuerpo de la madre consume menos energía.
  • Cambios en el sistema circulatorio: Durante el embarazo también se produce un aumento del gasto y la frecuencia cardiaca. Además, se produce un aumento en el volumen de sangre, por ese motivo en esta etapa se tienen que cuidar los aportes adecuados de hierro y vitamina B12 para evitar anemias que puedan perjudicar al correcto desarrollo del embarazo.
  • Disminuye la motilidad intestinal: La movilidad del intestino se reduce para permitir una mejor absorción de los nutrientes. Esto suele ocasionar estreñimiento, por eso, el aporte de fibra tiene que ser adecuado abundando el aporte de verduras, frutas con piel y cereales integrales. Además de una correcta hidratación.


1º trimestre del embarazo:

En esta primera etapa el peso no debe subir más de 1.5 a 2Kg, ya que lo que se va a acumular es grasa y si se produce un aumento excesivo habría que controlar posteriormente el peso.

En general, las mujeres más delgadas tienden a engordar más en este periodo, puesto que no tienen reservas de grasa. Las mujeres con sobrepeso u obesidad, no deberían ganar apenas nada en esta etapa.

Este primer periodo debe ser normal en cuanto a necesidades energéticas, es decir que no se deben aumentar ni disminuir las calorías de la dieta habitual.

Únicamente se debe comenzar con un suplemento en ácido fólico y en vitaminas, para evitar déficits. Por lo que las frutas y verduras frescas, los lácteos y los cereales integrales, deben estar presentes cada día en la alimentación de la gestante.

2º  trimestre del embarazo:

En este periodo el peso debería aumentar alrededor de 3.5Kg, el feto va aumentando de tamaño y sus necesidades van a ser mayores. Por lo que en esta etapa debemos aumentar de 100 a 300Kcal al día en la dieta; Aumentando el consumo de lácteos, legumbres, carnes magras y pescados, cereales integrales, frutas con piel y verduras.

En cuanto al hierro, en esta etapa se deben controlar mucho las reservas de la madre, y si fuese necesario recurrir a suplementos de este mineral, con el fin de evitar anemias que perjudiquen al desarrollo del feto y a la salud de la madre.

Además, es recomendable el uso de sal yodada, junto con un consumo suficiente de pescado para evitar deficiencias de Yodo.

3º trimestre del embarazo:

En esta última etapa, el peso aumenta alrededor de 0.4Kg a la semana. Por lo que la gestante aumenta unos 4Kg en esta etapa.

Las necesidades nutricionales en este periodo no varían mucho del 2º trimestre.

Es recomendable un aporte suficiente de proteínas. Aumentando el consumo de pescado y legumbres, además de carnes magras.


En ningún caso conviene llevar a cabo dietas restrictivas o limitantes que no satisfagan los requerimientos nutritivos básicos. De igual modo, se deben evitar las situaciones de ayuno, tanto el ayuno temporal como las dietas exentas de hidratos de carbono, ya que pueden provocar situaciones que son perjudiciales para el feto.

COMPLICACIONES:

  • Nauseas y Vómitos: Ocurre más frecuentemente durante el primer trimestre del embarazo. Se deben a los cambios metabólicos que se experimentan en el organismo y puede ser provocado por el desagrado de algunos alimentos que antes se consumían normalmente. Es importante evitar los sabores fuertes y los alimentos que desprenden mucho olor al cocinarlos. Además el aumento del número de comidas al día también puede ayudar a reducir las nauseas, comiendo menos cantidad en cada comida, pero más veces al día.
  • Estreñimiento: Durante el embarazo la motilidad intestinal se ve reducida, lo que frecuentemente deriva en estreñimiento. Es importante el consumo de al menos 5 raciones de fruta y verdura al día, tomando la fruta de postre y entre las comidas, y teniendo siempre presente, en las comidas principales, un plato de verdura. Además es recomendable consumir la fruta con piel y bien lavada. Se deben consumir alimentos integrales, y legumbres al menos tres veces en semana. Además de un mínimo de 2L de agua al día. La realización de ejercicio físico de forma habitual también ayudara a reducir el estreñimiento.
  • Ardor o Pirosis: Para mejorar este malestar conviene que se realicen ingestas ligeras y frecuentes a ser posible siempre a la misma hora. De esta manera conseguimos que las digestiones sean menos pesadas. Es recomendable caminar un poco después de las comidas, dormir con la cama un poco elevada y comer de una forma equilibrada, evitando excesos.
  • Diabetes gestacional: Aparece durante el embarazo y se resuelve tras el parto. Las embarazadas con diabetes gestacional deben tener especial cuidado en su alimentación, y sobre todo cuidar los niveles de hiperglucemia.
  • Preeclampsia: Es un síndrome que se caracteriza por el aumento de la tensión durante el embarazo. Suele ocurrir en el tercer trimestre. Parece que se presenta con más frecuencia en embarazadas con dietas insuficientes, especialmente bajas en proteínas.


RECOMENDACIONES GENERALES EN LA DIETA DE LA EMBARAZADA:

  • Comer Bien no significa comer mucho, ni “comer por dos”.
  • Hay que comer de todo, varíar al máximo la alimentación, incluyendo todos los grupos de alimentos.
  • La calidad siempre es importante, hay que procurar escoger alimentos con un alto valor nutricional para cubrir las necesidades extras de proteínas, vitaminas y minerales.
  • Repartir la ingesta en cinco tomas a lo largo del día, con el fin de reducir las posibles molestias digestivas, conseguir un mejor control de la glucemia y no desequilibrar la dieta.
  • Se debe comer despacio, masticando bien los alimentos. También es importante hacerlo en un ambiente tranquilo y sin distracciones.
  • Evitar el consumo de alcohol. Disminuye el aprovechamiento de ciertos nutrientes (proteínas, hierro, vitaminas del grupo B, calcio...). Además aporta calorías vacías y su abuso puede provocar malformaciones en el feto.
  • Beber abundante líquido a lo largo del día, preferentemente entre las comidas, de este modo se evitarán las  molestias gástricas.
  • Es importante tomar un mínimo de 3 raciones de pescado a la semana.
  • Evita el consumo de carnes poco hechas y leches o quesos sin pasteurizar.
  • Intenta reducir el consumo de cafeína a 250mg/día (2 tazas de café)
  • Modera el consumo de azúcares, evita los dulces y la bollería industrial.
  • Usa métodos de cocción poco calóricos, evita los fritos, rebozados, guisos o estofados.
  • No abuses de la sal.




Hipertensión en el Embarazo (preeclampsia)


Si durante tu embarazo tienes la tensión alta y nunca la has tenido es posible que padezcas preeclampsia.  Es una complicación del embarazo común y peligrosa, por lo que si detectas síntomas debes acudir a tu médico para su diagnóstico.
La tensión alta es el síntoma principal y más visible por tu parte, pero hay más. En la primera fase del embarazo puedes tener dolor de cabeza, edema en las manos, muñecas, cara o tobillos, aumento de peso repentino y menos necesidad de orinar. En la última fase del embarazo puede ocasionar dolor agudo bajo las costillas, vómito y vértigo.
En este artículo te daremos algunos consejos nutricionales adecuados para la preeclampsia.

Tratamiento de preeclampsia

El tratamiento se plantea en dos frentes:
Farmacológico: Es necesario para controlar y normalizar los valores de tensión arterial.
Nutricional: Enfocado en la hidratación y en cuidar la ingesta de sal por su implicación directa con la hipertensión y la formación de edemas. Tampoco se debe ignorar que el seguir unas correctas pautas de alimentación fomentará un aumento de peso saludable durante la gestación.

TRATAMIENTO NUTRICIONAL= POCA SAL + BUENA HIDRATACIÓN

Consejos básicos para reducir la sal

Hay una serie de pautas muy concretas que te ayudarán a disminuir la sal:
  • Selecciona alimentos que en su composición sean bajos o pobres en sal
  • Evita los embutidos, vegetales en salazón, frutos secos salados, etc.
  • Disminuye la sal añadida en la preparación de los alimentos, mediante un mayor uso del hervido, en lugar de fritos, asados, etc..
  • Elimina la sal de mesa.
  • Condimenta con especias naturales como el romero, el laurel, la albahaca…
  • Evita tomar conservas porque tienen un alto porcentaje de sal en su composición. Lo ideal es tomar alimentos frescos.

La importancia de una correcta hidratación

Mantenerte hidratada es importante para tu situación por muchas razones. Entre otras…
  • Ayuda a mantener un buen balance hídrico dentro del organismo favoreciendo la eliminación de líquidos y, por lo tanto, la eliminación de edemas.
  • Ayuda a mantener los niveles de tensión a raya.
  • Aumenta el volumen de orina
  • Beber a pequeños intervalos ayudará a prevenir la acidez creada por los jugos gástricos y las náuseas.
  • Beber una cantidad adecuada de agua durante el embarazo ayuda al peristaltismo intestinal mejorando el estreñimiento. Además también ayuda a evitar las hemorroides y las infecciones urinarias tan frecuentes en el embarazo.
  • Ayuda a un correcto funcionamiento renal y a eliminar tóxinas evitando la formación de calculos renales.

Fuente: Blog/Medicadiet