lunes, 3 de septiembre de 2012

Depurar los excesos del Verano


Durante el verano, las vacaciones y las fiestas locales, invitan a disfrutarlas con celebraciones en las que se suelen cometer excesos, tanto con la comida como con la bebida. Resaca, tal vez sea la palabra más nombrada el día después de cada comida o cada juerga durante esos días. Y es que la sensación de malestar, pesadez de cabeza, dolor muscular, estómago delicado y sueño, se repite cada vez que uno se excede con el alcohol y la comida.

Es importante que tras estas fechas intentemos compensar para conseguir bajar el peso que hemos aumentado, y recuperar un normal funcionamiento de nuestro cuerpo, mediante una dieta más baja en calorías.  En nuestro cuerpo tras excesos como estos se desencadenan mecanismos para aumentar la saciedad con el fin de reducir la ingesta, mediante un aumento de la producción de hormonas que participan en la saciedad, como es la leptina. La dieta debe ser equilibrada en porcentajes, y enfocada a la depuración, para eliminar el líquido que probablemente hayamos aumentado, y “limpiar” el cuerpo de toxinas.


También es importante plantearse que no solo debes cuidarte las 2 semanas siguientes de las vacaciones, es importante mantener una dieta equilibrada a largo plazo por tu salud, ya sin la restricción calórica pero compensando los excesos.

  • Bajar las calorías de la dieta pero asegurando unos porcentajes adecuados de nutrientes. Es decir, no debemos eliminar ningún nutriente de la dieta, como los carbohidratos, pero si reducir su consumo, bajando las cantidades de las raciones. Deben ser incluidos en todas las tomas, especialmente en desayuno, y es aconsejable que estos sean integrales (cereales, pan, pasta, arroz integral), para aumentar el contenido en fibra saciante de la dieta. Debemos intentar reducir las cantidades en comida y cena, pero siempre incluyendo una verdura junto con algo de hidrato y proteína (huevo, pescado o carne magra)
  • Fraccionar la ingesta en 5 tomas diarias, para movilizar depósitos de grasa, mantener la glucemia, y mejorar a nivel gastrointestinal.
  • Disminuir la grasa en general de la dieta, utilizando métodos de cocción como plancha, vapor o asado, evitar frituras y salsas. Se deben restringir alimentos más grasos como quesos, embutidos grasos, carnes de cerdo y cordero, pescados azules, y frutos secos. También podemos eliminar en estos días el consumo de aceite, o reducirlo a una cantidad mínima. En vez de usar aceite de oliva podemos preparar aliños más ligeros como vinagretas, salsas de yogur o salsa de tomate.
  • Elegir verduras con propiedades depurativas como la alcachofa, puerro, espárragos, o berenjena, que ayudan a depurara, y mejorar la funcionalidad de nuestros riñones e hígado. También es aconsejable tomarlas en forma de sopas o caldos, ya que así incrementamos el consumo de líquidos.
  • Asegurar al menos 4 piezas de fruta al día, por su efecto diurético, y por su alto contenido en antioxidantes naturales. Para ello podemos tomar como postre en las comidas, o entre horas, en media mañana y merienda. Aquellas más diuréticas son la piña, la manzana, o el limón.
  • La fruta y la verdura son imprescindibles por su capacidad depurativa, pero también por s  u alto contenido en vitaminas, minerales necesarios para el correcto funcionamiento de nuestro metabolismo. Además la fibra conseguirá depurar a nivel digestivo, y saciarnos.
  • Beber abundante líquido, preferiblemente agua, si no se pueden tomar en forma de caldos, sopas, o infusiones. Beber 2 vasos de agua antes de las comidas conseguirá saciarnos, y que reduzcamos la ingesta en esta toma.
  • Empezar a retomar el hábito de ejercicio físico, pero con moderación, para que sea efectivo en la eliminación de grasas y para evitar lesiones musculares, lo más importante es conseguir mantener el hábito a largo plazo, Es preferible salir a correr 2 días a la semana durante un mes, que ir todos los días al gimnasio durante una semana. Es recomendable la práctica de ejercicio aeróbico, como bici, correr o nadar, pero incrementando su intensidad paulatinamente.
  • Para empezar a cuidarte debes estar motivado, recuerda que el objetivo a alcanzar es recuperarse del exceso, pero a largo plazo es mantener ese peso, por lo que no es recomendable hacer dietas muy hipocalóricas, por el más que probable efecto rebote, y porque no son mantenibles en el tiempo, más difíciles de llevar.

El Hígado, quien más sufre nuestras Fiestas Veraniegas

El alcohol, el exceso de grasa y de proteínas son las principales amenazas para el hígado. Hay alimentos que favorecen la recuperación hepática y de la vesícula biliar tras un día de excesos, con lo que mejora la digestión de los alimentos.
Ciertos alimentos vegetales, con ligero sabor amargo, tales como la alcachofa, la achicoria, la endivia, la escarola, el rábano, la berenjena tienen estas propiedades. Los cítricos, en especial la naranja y su zumo, tomados en ayunas provocan un vaciamiento brusco de la vesícula biliar (efecto colagogo), por tanto, en caso de cálculos no resulta aconsejable.
Además, existen plantas que contrarrestan la resaca porque ayudan a descongestionar el hígado de alcohol y a depurar el organismo de sustancias tóxicas. Se pueden tomar tanto en infusión como en comprimidos, antes o después de las comidas según sea el caso.
  • Alcachofa (Cynara scolymus L.): Estimula la secreción de bilis y la regeneración del hígado, por su contenido de flavonoides y sustancias amargas (cinarina).
  • Boldo (Peamus boldus Mol.): Estimula la vesícula biliar y es laxante suave. Se emplea en digestiones difíciles y para estimular la secreción de bilis.
  • Cardo Mariano (Silybum marianum Gaertn.): Contiene similarina que actúa sobre las células del hígado, como hepatoprotector.
  • Diente de León (Taraxacum dens leonis Desf.): Contiene fructosanos que estimulan las secreciones digestivas. Es colagogo, colerético y depurativo. 

Ideas Depurativas                                                                                                                                   


Es importante que en estos días dedicados a compensar los excesos aumentemos el consumo de frutas y verduras.  Podemos tomarlos en sopas, caldos o zumos que ayuden a nuestro organismo a eliminar las toxinas acumuladas.
  • Zumos: podemos preparar zumos batiendo frutas y añadiendo agua o leche desnatada. Es importante que no usemos azúcar en su preparación, si nos gusta un sabor más dulce podemos añadir sacarina u otro edulcorante. Un coctel de frutas muy depurativo puede ser el preparado con piña, kiwi, pera y naranja.
  • Verduras: A la hora de elaborar un caldo de verduras se pueden emplear todas las que se deseen, ya que generalmente sus sabores combinan muy bien; de este modo el caldo resulta más nutritivo y completo. Conviene destacar que existen algunas verduras cuya función diurética está más acentuada, por lo que su poder depurativo va a ser mayor. Este es el caso del espárrago, la alcachofa, el apio o la cebolla, motivo por el que es interesante que alguna de ellas esté presente en un buen caldo depurativo.
  • Infusiones: Tomar una infusión después de las comidas es una buena opción para ayudar al cuerpo a eliminar las toxinas acumuladas:

o Hinojo (Foeniculum vulgare Gaertn.): al igual que la alcaravea, el anís verde y el cilantro, estimula la función digestiva, combate el estreñimiento, elimina los gases y calma los cólicos. Útil en caso de flatulencia y digestiones pesadas.
o  Konjac (Amorphophallus Konjac): se emplea el glucomanano; fibra soluble que mejora el tránsito intestinal en caso de estreñimiento y de alto valor saciante, al igual que el plantago ovata, rico en mucílagos.

 

jueves, 2 de agosto de 2012

¿Cenar o no Cenar?



viernes, 22 de junio de 2012

Dieta y Ejercicio en la Piscina


Llega el verano, y con él, la tan esperada apertura de las piscinas.  Esta semana muchas de las piscinas municipales y comunitarias abrirán sus puertas, pero junto con las piscinas a muchos les llega el miedo a mostrar su cuerpo y a aumentar su peso a causa de los excesos que cometemos en verano.

Hoy os enseñamos ejercicios y pautas de alimentación para seguir durante el verano mientras os refrescáis en la piscina.

La natación es uno de los deportes más completos que existen, nadando ejercitamos nuestro cuerpo de forma aeróbica. Es por esto que la piscina es un buen método para perder peso en verano de una forma sana, fresca y divertida. Si compaginamos una rutina de ejercicios diarios y una buena alimentación la pérdida de peso será mayor y de mejor calidad.

10 ejercicios para mantener la forma en la piscina:

  1. CALENTAMIENTO. Es fundamental que c  omiences calentando y estirando los músculos. Haz un par de largos suaves, y estira antes de comenzar con los ejercicios.
  2.  CAMINAR. Al igual que en tierra, caminar es uno de los mejores ejercicios que hay. Sin embargo, caminar en el agua quema el doble de calorías que en tierra. Camina  con el agua hasta la cintura y en una zona de la piscina en la que hagas pie. Realiza este ejercicio mediante un par de anchos.
  3. RODILLAS AL PECHO. de pie con el agua hasta la cintura o más, eleva una pierna con la rodilla flexionada hasta la altura de la cadera, extiende la pierna, vuelve a flexionarla y finalmente baja a la posición inicial.  Este ejercicio es muy bueno para la tonificación de glúteo  y pierna.
  4. PATADAS LATERALES. Apoyada en el borde de la piscina y en posición vertical, levanta una pierna de forma lateral lentamente, mientras mantienes la otra estirada.
  5. SALTOS. Empieza con saltos suaves, con el agua a media altura. Ves aumentando la intensidad, hasta que el agua te cubra toda la cabeza.
  6. PIERNAS. Con los brazos apoyados en el bordillo de la piscina, mantente con las piernas hacia delante. Júntalas y ciérralas haciendo fuerza con el agua. En una zona que cubra más y en la misma posición, junta las piernas e intenta subirlas y bajarlas.
  7. TRONCO. Con el agua hasta los hombros, con la cadera fija y con las manos apoyadas en las caderas, gira el tórax de izquierda a derecha y a la inversa.
  8. ABDOMINALES. Primero posiciónate flotando en la piscina. Mantén la cabeza fueta del agua, al mismo tiempo que los pies. El resto del cuerpo (abdomen y glúteos) deben quedarse dentro del agua, forzando una posición en U. Para mantener esta posición debes generar fuerza con el abdomen.
  9. BRAZOS. Quédate en un mismo lugar en la piscina. flexiona las piernas e intenta mantenerte flotando haciendo movimientos circulares con los brazos.
  10. ARTICULACIONES. Sentada en el borde de la piscina, sujeta un peso con las piernas (puede ser un balón). Con las piernas rectas sumerge el balón en la piscina y vuélvelo a sacar.


Después de cada sesión de ejercicio no olvides realizar unos estiramientos. Puedes comenzar con 10 repeticiones, e ir aumentando la intensidad a medida que vayas cogiendo el ritmo.


Puedes tomar algunos ejemplos aqui: Ejercicios para realizar en la piscina 


Picoteo Saludable para llevar a la piscina
Sin duda, la piscina abre el apetito, y muchas veces no sabemos qué comer para saciarnos y guardar la línea.

Una buena idea para comer en la piscina son las ensaladas variadas, como ensaladas de pasta, de arroz o de legumbres. Ya que en un solo plato fresquito tenemos todos los grupos de alimentos.

Para picotear entre horas, te aconsejo que elijas aperitivos sanos y frescos, que te sacien y te aporten un mayor contenido de agua.
  • Consume frutas y verduras como aperitivos:
    • Melón con jamón
    • Brochetas de tomate cherry y queso fresco
    • Palitos de zanahoria con queso light para untar
    • Zumo de tomate y frutos secos
    • Pepino con sal y una torta de arroz o maíz
    • Yogur con kiwi y cereales
  • También, puedes optar por aperitivos más elaborados, crea tus propios helados con frutas naturales, yogur desnatado y leche. Son una forma sana y fresca de consumir lácteos y fruta. La gama de helados que ofertan tiendas y chiringuitos es de sobra conocida. El nexo común es: muchas calorías, grasas y azúcares en un pequeño, aunque delicioso, bocado. La propuesta más sana y liviana consiste en preparar helados, granizados, sorbetes, batidos y zumos bien fríos con las frutas de temporada, como las cerezas, el melocotón, las fresas o el albaricoque.
  • Té frío de postre o entre horas. Los tés, en toda su amplia gama (blanco, verde, rojo, negro), resultan refrescantes, proporcionan el estímulo esperado y calman la sed si se sirven también fríos, acompañados de hielo picado en forma de granizado o mezclados con zumo de limón.


No olvides hidratarte de forma adecuada, aunque estemos rodeados de agua en la piscina, necesitamos un gran aporte de líquidos puesto que el sol y el calor también nos acompañan.